Es casi el último día del año, y no dejo de acordarme de ti.
Hablo contigo en pasado, porque ficticiamente estás ahí, en mi pasado.
Quién pudiera tenerte en el presente.
Cada día que pasa tengo más miedo de la salud de mis viejos, porque una parte de mí ya es consciente de que algún día se irán.
Se me encoje el pecho.
Mi vieja muñeca y mi zapatones.
Ese olor a hierro que tenía tu almohada, y esas canciones de Macaco que te ayudaron con la separación...
Siempre han presumido de mí: por haberlo aceptado de esa manera.
De esa forma y un carajo.
Nunca llegué a aceptarlo, a digerirlo, aun sabiendas que fue, es y será la mejor decisión para todos.
Pero ¿y si hubiera ocurrido de forma distinta?
Y si yo hubiera sido un poco mayor, y hubiera pasado un poco más de tiempo con vosotros.
A veces me da miedo ponerme en el lugar de mis hermanas, que tienen tantos recuerdos.
Hubierame encantado tener esa conexión, porque yo siempre he sido la buena y conformista niña pequeña a la sombra de vuestros pilares.
El último rábano del corral.
La indiferencia que me proporcionais no es más que una calma injusta, una calma que no quiero.
Una calma que no sé como perturbar.
Cuando sientas un exceso de serenidad, fíjate en tu alrededor... si este parece alborotado, puedo asegurarte de que estás en problemas. Y esto te lo aseguro ya que es justo el centro del huracán, la zona de confort de donde has de salir antes de que se te venga todo encima. ¿Habré escuchado cosas raras en estos días? Estoy acostada en el sofá, una brizna de sol incomoda mi vista y me hace inconscientemente frotarme los ojos de molestia. Veo una película en italiano, evitando mirar los subtítulos embelesandome con la pronunciación. Bostezo. Realmente no estoy enterándome de la trama, pero me gusta que hablen en italiano. Por un breve momento tengo la iniciativa de ponerme a hacer algo productivo, pero el deseo va cesando a un paso acelerado. He aquí cuando me doy cuenta de que realmente necesito salir de esta zona del huracán de confort interminable. A veces me da miedo acomodarme, y vivir en éste para siempre.
Comentarios
Publicar un comentario