Es casi el último día del año, y no dejo de acordarme de ti. Hablo contigo en pasado, porque ficticiamente estás ahí, en mi pasado. Quién pudiera tenerte en el presente. Cada día que pasa tengo más miedo de la salud de mis viejos, porque una parte de mí ya es consciente de que algún día se irán. Se me encoje el pecho. Mi vieja muñeca y mi zapatones. Ese olor a hierro que tenía tu almohada, y esas canciones de Macaco que te ayudaron con la separación... Siempre han presumido de mí: por haberlo aceptado de esa manera. De esa forma y un carajo. Nunca llegué a aceptarlo, a digerirlo, aun sabiendas que fue, es y será la mejor decisión para todos. Pero ¿y si hubiera ocurrido de forma distinta? Y si yo hubiera sido un poco mayor, y hubiera pasado un poco más de tiempo con vosotros. A veces me da miedo ponerme en el lugar de mis hermanas, que tienen tantos recuerdos. Hubierame e...
Ser escritor es parecido a quitarle vida a la muerte, porque dicen las malas lenguas que lo mejor aún está por llegar.